Después del parto: cuerpo nuevo y mente nueva

Uno de mis posts más populares ha sido Mi cuerpo después del parto, lo que me dice que muchas mujeres, ya sea que se estrenan como mamás, o están embarazadas, o incluso que ni siquiera están intentando embarazarse aún, tienen esa duda sobre si en realidad es tan horrible como algunos te lo ponen, y qué tan difícil es ponerte “en forma” después de dar a luz.

Hay mujeres con varios hijos que se ven espectaculares porque mantienen los hábitos alimenticios y de actividad física necesarios para lograrlo, y otras que sólo nos vemos bellas y normales. Depende mucho de tus prioridades, si tú quieres verte de cierta manera, es posible porque el embarazo es algo natural, no una enfermedad con secuelas irreversibles. Pero si no es tan importante para ti, ¡está chido! No lo necesitas. Lo importante es sentirte bien contigo misma, no tener miedo de no encajar, ni de que no te quieran, ni de decir las cosas tal cual las quieres.

Desde que nos embarazamos, nuestro cuerpo y mente pasan por muchos cambios y retos que nos hacen crecer como personas, ser menos niñas y más mujeres. Obvio no quiero decir que si nunca tienes hijos eres menos mujer, simplemente que el proceso biológico y psicológico que se necesita para ser madre puede acelerar este proceso de una manera perfecta. Esa es mi humilde opinión y mi experiencia personal. Ahora que soy mamá soy mucho más consciente de mi cuerpo, mi femineidad, mi sexualidad, mi fuerza interna, e incluso de mis debilidades. Además de que he re-aprendido varias cosas al observar a mi hija y convivir con ella. Los niños aman la forma en que se ven, aman su cuerpo y el de sus madres, todo es normal para ellos y no tienen pena de ser ellos mismos, sólo hay que copiarles un poquito para evitar comentarios negativos sobre ti misma.

Un simple ejemplo de lo que cambió en mí: Mi hermana y yo nunca habíamos sido de las mujeres que se quitan la ropa frente a otras mujeres al cambiarse, incluso entre nosotras que somos hermanas. Pero cuando mi hija tenía como 6 meses fuimos de vacaciones, nos quedamos en el cuarto de hotel mi hermana, mi hija y yo. A la hora de bañarnos entré con mi hija al baño, abrí la llave de la regadera y estábamos listas para meternos al agua, cuando recordé algo que había dejado afuera del baño, donde estaba mi hermana. Y yo salí sin ropa como si nada a agarrarlo, y en eso que me doy cuenta que eso era muy raro para mi hermana y me ataco de la risa. Lo más gracioso fue su cara tratando de ocultar su incomodidad y sorpresa. Entonces le digo: “creo que cuando una es mamá se pierde el pudor”.

Claro que también tiene que ver el hecho de que en el embarazo te revisa el ginecólogo cada mes, las enfermeras te quitan la ropa entre contracciones, todo mundo se mete a tu cuarto cuando acabas de parir, das pecho frente a todo mundo e incluso para ayudarte se fijan muy bien en cómo está tu pecho acomodado en la boca del bebé, te bañas frente al bebé, vas al baño frente al bebé y demás. Pero en todo este proceso también te conoces a ti misma y logras reconocer tu cuerpo y el de las demás mujeres como algo natural. En esas mismas vacaciones, en la playa usé un bikini que nunca había usado.

Las mujeres que no han tenido hijos aún, quizá temen que su cuerpo cambie, y lo entiendo perfectamente, pero creo que lo que más cambia cuando nos convertimos en madres no es el cuerpo, sino la mente. Y esto además es necesario porque hay tantas críticas y rechazo hacia la maternidad de cada quien, que si una no se amarra bien el cinturón y da sus pasos con seguridad, te desmoronas por dentro de tantas dudas.

Yo creo que todas le tenemos un poco de miedo a sentirnos inseguras y poco atractivas para nuestra pareja o posible pareja. Pero te voy a decir algo: una mamá es una mujer completa que está consciente de la capacidad de su propio cuerpo, en todos los sentidos. El cuerpo deja de ser sólo un “tengo que tener vientre plano y ser delgada” para ser “cada cm de mi cuerpo es fuerte, hermoso, y sobre todo normal”. Deja de verse como un objeto comercial para ser algo mucho más valioso. Después del parto el cuerpo cambia sólo un poco, pero la mente se renueva casi por completo, si tú la dejas.

 

 

 

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2 comments

  1. Tienes mucha razón. Yo soy muy pudorosa, pero en cuanto dí a luz un montón de enfermeras me tocaron el pecho para acomodar a mi pequeño y ¿sabes qué? Ni pensé en que me iban a desnudar y tocar, solo quería que mi hijo se alimentase. ¡Un abrazo!

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