Las 6 peores frases que escuché estando casada

El matrimonio es algo tan tradicional que, al menos para mí dentro de mi contexto social, se aleja por mucho de lo que yo creía que hoy en día era la realidad con respecto a roles de género. Cuando era soltera creía que mi generación tenía una forma de pensar mucho más igualitaria y respetuosa en ese sentido. Cuando me casé me di cuenta que tanto las generaciones más mayores, como las de treintañeros, y las de personas de mi edad, están plagadas de misoginia y roles cuadrados y cancerígenos. Ojo, que yo no tengo absolutamente nada contra el matrimonio en sí, ni contra los hombres, simplemente tengo todo en contra de la falta de respeto hacia el otro, la falta de diálogo y la falta total de empatía que hay por donde quiera que uno pase.

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Hoy les comparto 6 frases, totalmente reales, que escuché cuando estuve casada, y casualmente son 3 dichas por hombres, y 3 dichas por mujeres:

  1. “Lo que no le perdono es que te mande sin desayunar.” Ok, esa no la escuché, me la contaron, pero el hombre que la dijo ¡se refería a mí! Se los digo gente, aunque haya sido un comentario medio en broma… es increíble que aún hay hombres de veintitantos, con universidad terminada, con buen nivel socioeconómico, que opinan en voz alta que una mujer es mala esposa si el esposo se va al trabajo sin desayunar. No se les ocurre preguntarse si puede haber alguna otra razón por la que su querido amigo llega sin desayunar al trabajo. En primer lugar, yo de hecho sí hacía de desayunar, y en segundo, está chido que los cónyuges se cuiden y se procuren mutuamente y es un lindo gesto hacerle el desayuno al esposo, preocuparte de que se vaya a trabajar con energía, pero de ahí a que sólo por que sí sea tu responsabilidad, pues a menos que haya sido un acuerdo verbal con tu esposo… pero eso no lo sabría un cualquiera, ni lo utilizaría para dar a entender que eres mala esposa.
  2. “Tú lo escogiste”. De las preferidas de toda la gente. Entiendo perfectamente que todos elegimos a nuestros esposo/as, y que evidentemente todos tenemos defectos y no podemos pretender que el otro sea perfecto, y mucho menos si lo conocíamos bien antes de casarnos. Pero esta frase se me hace tan triste, tan dejada, tan indefensión aprendida… es como si te dijeran “tu escogiste ese trabajo, esa carrera, esa casa…” no importa si tu jefe te acosa sexualmente, o si esa carrera no es lo que pensabas, o si un terremoto derrumbó tu casa, te aguantas y haces como que todo es parte del plan. Creo que quedarte con tu pareja no se trata de “tú lo escogiste”, si no de “ambos se comprometieron a amarse, respetarse y acompañarse”.
  3. “Ese es un espíritu de igualdad”. Esta es una joya. Resulta que estaba yo pidiendo consejería en mi iglesia y estaba yo diciendo que si ambos trabajábamos, debíamos ambos cooperar con la limpieza de la casa, y la persona que me estaba escuchando me interrumpió muy seria y me dijo “No, no, ese es un espíritu de igualdad”………. como si existiera el espíritu de igualdad, y además fuera un espíritu maligno. Yo me quedé callada muy sacada de onda y como respeto y aprecio mucho a esta persona sólo dije “ahhh…”. En la iglesia cristiana, los hombres son los líderes, dotados naturalmente de la capacidad de proveer, guiar y ser la cabeza de la familia. Está chido, pero eso ¿qué tiene que ver con no limpiar una casa? Al ser el líder, eres el primero que se pone al tiro con todo, el que LIDEREA la acción, el que pone el ejemplo para CUIDAR a la familia y no te escudas en tu papel de jefe, como si la limpieza de la casa fuera una tarea secundaria sólo para los plebeyos.
  4. “No sabes ni agarrar la escoba”. Hermoso… como si para casarte tuvieras que tener un diplomado en barrido y una especialidad en lavar platos. Es que parece que me invento estas frases. Estamos en el siglo XXI y hay hombres que todavía tienen la poca vergüenza de decir este tipo de cosas. Además… yo sé barrer desde niña, y si no supiera barrer, pues aprendo, y no cuando me case necesariamente, si no cuando me toque hacerlo y punto.
  5. “Los hombres se tardan más en madurar”. La excusa por excelencia… no sé ni siquiera si es cierta esta afirmación,  porque no sólo la escuché cuando estuve casada si no durante toda mi vida, la gente se la pasa disculpando a los hombres por ser como son, y en vez de que eso ayude en algo, sólo les damos permiso para seguir haciendo ciertas cosas, pasando por encima de los demás. A pesar de todo lo que he vivido, trato de nunca decir cosas como “así son los hombres” o frases parecidas, porque entonces la falta de equidad se sigue perpetuando. Los hombres son totalmente capaces de responsabilizarse, de respetar a todos los individuos, y de aguantar todos esos impulsos animales de golpear, gritar, tener sexo con todas las mujeres y pegarle al suelo con su gran maso.
  6. “No estabas rezando el rosario” Cerramos con broche de oro. Esta frase, que es 100% real, es la prueba de que él pensaba que yo merecía ser agredida físicamente porque “no estaba rezando el rosario”. Como si la única forma de que mi queja o confrontación acerca del tema pueda no ser considerada como una exageración, drama o verdad maquillada, fuera que yo en el momento de la agresión física hubiera estado rezando el rosario o realizando una actividad de similar valor espiritual.

No sé de dónde sacan estas personas sus escalas de valor, pero en verdad les digo: hay mucho trabajo que hacer con respecto a la equidad de género, al respeto entre individuos, al amor dentro de la pareja. Es triste que el núcleo familiar se vea mermado por este tipo de ideas tan violentas en sí mismas, y es triste que haya tantas personas que aún viven en la mentira, atadas a estereotipos de género que nos carcomen y nos hacen menos humanos y más bestias. El amor no sobrevive entre la falta de respeto por el otro y su condición de hombre o mujer. No puede haber amor sin respeto, al menos no uno que no esté enfermo.

 

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5 comments

  1. Creo que una de las que más me enerva es “Es tu cruz” similar a “Tú lo escogiste” pero con connotación católica. Encuentro esa frase una de las más desesperanzadoras porque si no hay espacio para señalar que algo no está bien mucho menos para cambiarlo, “es el sufrimiento que te tocó vivir y así servirás a Dios”, pero en lo personal no creo que Dios no nos quiere sufriendo ni recibiendo agresiones y violencia. Percibo esa frase como un intento de descalificar a la víctima y esconder las agresiones debajo de la alfombra.

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    1. Así es, y creo que incluso cuando la gente no es católica esa idea de servir y proteger la familia por encima de todo está muy arraigada en las mujeres. Y claro descalifica las quejas o problemas de la víctima y le da permiso al otro de seguir. Es muy triste.

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