Dormir sin Lágrimas. Parte 2

Como les contaba la vez pasada, me leí el libro de “Dormir sin lágrimas” de Rosa Jové. En verdad muy bueno. En el cuarto y penúltimo capítulo habla del por qué se aplican los métodos para enseñar a dormir (los que se tratan de dejar llorar al niño) y por qué no son buenos.

Lo que a mí me pareció más importante es lo siguiente:

  • Los métodos de adiestramiento para dormir son básicamente castigos para los niños por su “mal” comportamiento. La autora lo pone así: “Hasta que no te vayas a dormir como queremos, no te haremos caso”. A esto se le llamaría entrenamiento de omisión, pero los métodos de dejar llorar (a intervalos o no) son peores ya que el niño, aún haciendo lo que quieren los padres no recibe lo que quiere o necesita. Y el castigo es “no duermo como mis padres quieren y me abandonan”. No sé pero la sola palabra adiestramiento para mí es suficiente para dudar de esos métodos.

bebe-llorando

  • Los métodos de adiestramiento son siempre lo mismo pero maquillado por cada autor. No hay realmente diferencia entre uno y otro en cuanto a “funcionar” mejor. Dejar llorar al niño toda la noche y dejarlo llorar por intervalos tiene el mismo efecto: un shock emocional. Sí hay diferencia por las edades del niño. Entre más pequeño mayor el shock y por lo tanto mayor la eficacia del método.
  • La razón por la que la gente siquiera se plantea aplicar estos métodos es porque en nuestra sociedad es normal la despersonalización de los niños. Es decir, que no los vemos realmente como personas completamente, por lo tanto son válidas muchas actitudes hacia ellos que no lo son para un adulto. Algo así como que en el amor, la guerra y la educación de nuestros hijos todo se vale.
  • Muchas veces se malinterpreta a los niños, cosa que es rara porque todos hemos sido uno. Pero hay varias causas porque los adultos parecemos olvidar esto: bloqueo de la memoria infantil para evitar sufrir; exceso de adultismo, que es cuando un adulto piensa que es más importante que un niño; o narcisismo paterno, donde el adulto ve las aparentes fallas del niño como propias.

Parece chiste, pero así actuamos los adultos muchas veces

  • Consejos y visiones a partir de este tipo de paradigmas provocan creencias como que en la noche, el hecho de que el niño pida tu presencia es un capricho, o que el niño hará todo lo que sea posible para manipular a sus padres.
  • Cuando el niño tiene miedo porque sus padres no acuden, se activan sistemas de alarma en el cuerpo. Después de un tiempo que el niño llora, el mismo cuerpo, que no podría seguir en ese estado alterado, libera opiáceos, serotonina y endorfinas, lo que hace que el niño caiga rendido y se duerma.
  • Hay verdaderos efectos nocivos para el niño al aplicar este tipo de métodos, tanto físicos como emocionales y psicológicos. A corto, mediano y hasta largo plazo según algunos autores: ansiedad, depresión, indefensión aprendida, trastornos del apego y síndrome de estrés postraumático.
  • Estos efectos negativos no son reversibles, aunque sí reparables.
  • NO DES NINGÚN FÁRMACO NI REMEDIOS PARA DORMIR, mucho menos sin pedir opinión de un profesional y que éste te lo recomiende expresamente para tu hijo.

El papá de mi hija me critica porque ahora duermo con ella, o más bien ella conmigo. Dice que ella no lo necesita y que le debo de poner límites y enseñarle disciplina. Que ella es muy inteligente y sabe que estoy en la casa. Que tiene que aprender la técnica para dormir por ella misma, que después de llorar un poquito ella solita se duerme. Porque eso sí, no he visto que la deje llorar horas, la neta casi siempre le da menos guerra a él que a mí si la intento dormir como él, razón por la cual él ha de pensar que lo hace mejor que yo. Yo no critico su forma, sólo digo que no tiene razones para criticar la mía y que si mi hija llora en la noche yo voy a acudir y no veo por qué no hacerlo. Otro es mi suegro, que dice que hay que dejarlos que ellos aprendan a auto-consolarse. ¿Algo así como independencia emocional?

Yo sé que mi hija es muy inteligente y que -ahora que tiene año y medio- sabe que muy probablemente ando por ahí. Y tal vez no me necesita realmente, no es que se vaya a morir si no me duermo con ella. Pero yo sí recuerdo lo que es querer dormir con tu mamá, sólo porque sí, porque así duermes mejor aunque estés apretado. Porque un niño alcanza su independencia solo, no necesita que nadie lo obligue, o decida cuándo es el momento. Para mí ha sido un alivio el dormir con mi hija y no tener que batallar para que se quede dormida en su cuna. Simplemente me quedo con ella y si no se duerme no me preocupo, trato de tomar las cosas con calma y con paciencia. Porque como bien dice Jové, muchas veces somos nosotros los que tenemos el problema, no los niños.

DSC_000027

Una mañana de enero, durmiendo sobre mi pecho.

Nuestros hijos tarde o temprano serán como nosotros y dormirán toda la noche y no nos “molestarán” más. Pero por la premura que tenemos los padres de que los hijos se comporten como adultos decentes, no disfrutamos del calor de su bracito al abrazarnos en la noche o su sonrisa en la mañana al ver que estamos junto a ellos.

Anuncios

2 comments

  1. Eso es todo amiga… Sólo me gustaría agregar un comentario con el que hace poco me topé: la joya más hermosa y valiosa que puede estar al rededor de tu cuello, son los bracitos de tu bebé

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s